Conozca, lea y escuche los poemas de los caldenses:
- Liliana Bonilla Perea, hace parte del Consejo Comunitario de La Dorada (Caldas). “Rescatamos nuestras tradiciones. Y quiero compartir con ustedes un poema que nace desde la realidad que hemos vivido como afrodescendientes en La Dorada”.
Somos memoria
Muchos de nosotros
llegamos a La Dorada
dejando atrás nuestros territorios
y nuestras raíces.
No por decisión,
sino por las circunstancias
que marcaron nuestras vidas.
Como muchas víctimas,
aprendimos a empezar de nuevo,
a vivir con la nostalgia,
pero también con la fuerza de salir adelante.
En medio de este camino
hubo lágrimas, tristezas,
angustias y mucha ansiedad,
pero la fe nunca nos abandonó,
incluso cuando todo parecía perdido.
Dios ha estado ahí en medio del dolor,
en medio de momentos difíciles infundiéndonos fuerza.
Y fue aquí también en esta misma tierra
donde hemos vivido el dolor
y la lucha y también la reconstrucción.
Aquí conocimos el peso de la diferencia,
miradas, palabras y silencios que muchas veces
intentaron hacernos sentir menos,
experiencias que dolieron
y que por mucho tiempo se normalizaron,
pero también entendimos algo fundamental,
nadie tiene el poder de definir quiénes somos.
Aprendimos que nuestra identidad
no es motivo de vergüenza,
sino de orgullo,
que nuestra historia tiene valor,
que nuestros derechos existen
y que nuestra voz también tiene lugar.
Dejamos de guardar silencio.
Dejamos de permitir lo que nos hacía daño.
Y aunque aún existen formas de racismo
más silenciosas,
más profundas,
también sabemos que ya no somos los mismos.
Hoy nos reconocemos distintos,
nos miramos con orgullo,
somos historia,
somos cultura,
somos memoria viva.
Y es también aquí La Dorada donde no todo fue gris.
En medio de este caminar
encontramos personas que le pusieron color a nuestros días.
Personas que con gestos sencillos
nos ayudaron a sentirnos parte,
a sentirnos en casa.
El río Grande del Magdalena,
testigo de tantas historias,
ha sido también símbolo de este proceso,
recordándonos que la vida fluye.
Por eso hoy con honestidad podemos decir que
esta tierra ha sido parte de nuestra historia,
de nuestras heridas,
pero también de nuestra reconstrucción.
Y no hablamos solo por nosotros,
hablamos por todas las voces
que han tenido que reconstruirse
lejos de sus territorios o lugares de origen.
Hoy hablamos sin resentimiento,
con gran esperanza,
la esperanza de un país que le apueste a
respetar, a valorar,
a reconocer que en cada historia hay dignidad
y que la diferencia no hay motivo de rechazo, sino la oportunidad de crecer como sociedad.
Contacto EncantaPalabras:
Instagram: encantapalabras
Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.
Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y en nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.