Mayo huele a flores recién cortadas, a tinto compartido en familia y a esas lágrimas silenciosas que aparecen apenas suena una guitarra en la puerta.
En muchas casas de Manizales y Caldas, el Día de la Madre no empieza con regalos caros ni cenas elegantes, sino con una serenata que despierta recuerdos, abrazos y hasta nostalgias.
Y si hay voces que han acompañado esas madrugadas llenas de emoción durante décadas, son las del Dueto Hermanos Uribe, integrado por José Fernando y Nilvio Uribe Vélez.

José Fernando y Nilvio fueron voceadores de LA PATRIA cuando eran niños. Con ventas y rebusques comenzaron a cantar hacia 1965, y desde entonces no han soltado las guitarras.
Le puede interesar: “Fuimos ignoradas, no silenciadas”: Albalucía Ángel, una escritora de Pereira que sobrevivió al olvido
Mamá Vieja
Con una trayectoria de al menos 46 años como dueto oficial y toda una vida dedicada a la música, los artistas aseguran que hay canciones que nunca faltan cuando llega mayo.
Aunque el repertorio para las madres es infinito, hay una que sigue siendo la reina de las serenatas: Mamá vieja.
“Es la que más solicitan en esta época”, cuentan los músicos, quienes reconocen que casi todas las canciones dedicadas a las madres terminan tocando fibras profundas.
Temas como Madrecita ideal, A la sombra de mamá, Versos a mi madre, Madre del corazón y Es mi madre, popularizada por Johnny Rivera, siguen haciendo llorar a más de uno en plena celebración.
Puede ver: Paco, un chigüiro que acompaña a niños con cáncer: conozca la historia de Tejido solidario
La canción que más los conmueve
Pero si hay una melodía que los toca personalmente es Manos adoradas, un tema que les recuerda a su propia mamá. “Nos tocó verla lavar ropa a mano cuando no existían las lavadoras. Le tocó muy duro”, recuerdan con nostalgia.
Los Hermanos Uribe sostienen que las serenatas también han cambiado con el tiempo. Antes, las personas hacían filas para contratarlos y las presentaciones eran afuera de las casas, en medio del frío de la madrugada.
“Por eso se llama serenata, de sereno”, explican entre risas. Hoy, muchas celebraciones son dentro de los hogares, con sonido y reuniones familiares más grandes.
Una tradición que sigue viva
Para ellos, cantarles a las madres cada año es mucho más que un trabajo. “Eso es un don que Dios nos dio”, afirman. Y quizá por eso sus serenatas siguen teniendo el mismo efecto de siempre: convertir una canción en un abrazo para el alma.
Siga leyendo: El Eje Cafetero se conecta con la naturaleza y se prepara para el Global Big Day
Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.
Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y en nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.