Empalizada en Villamaría no detuvo el servicio de agua: acueducto activó plan de contingencia

Fotos | Cortesía Aquamaná | LA PATRIA

La empalizada fue contenida por la barrera construida recientemente, que evitó la llegada de material a la toma de agua, aún así se continuó con el suministro de agua, aunque con turbiedad.

La emergencia registrada en la tarde del pasado martes 27 de enero pudo haber sido muy grave para el suministro de agua en el municipio de Villamaría, pero esta vez el acueducto soportó el embate de la naturaleza.

Gracias a las obras de blindaje adelantadas en años recientes y a una reacción técnica coordinada, el acueducto restableció el tratamiento de agua en corto tiempo y continuó con el suministro del líquido en menos de dos horas.

El gerente de Aquamaná, Santiago Marín Restrepo, explicó que “las fuertes precipitaciones generaron una empalizada importante, con altos niveles de lodo que colapsaron temporalmente el sistema de captación en la bocatoma”.

Esto obligó a detener el funcionamiento de la planta de tratamiento por seguridad sanitaria y del personal. “Hacia la noche suspendimos el tratamiento durante dos horas por las altas turbiedades. Una vez se estabilizó la calidad del agua, reiniciamos el proceso de potabilización”, explicó el gerente.

La situación puso a prueba el blindaje hidráulico instalado en la planta de tratamiento. “Se pensaba que ya este tipo de situaciones estaban superadas, pero lo de este martes fue muy fuerte, sobrepasó el blindaje construido”, reconoció Marín Restrepo.

Según detalló, en algunos momentos el acceso a la microcuenca de Chupaderos fue imposible para el personal técnico. A pesar de la emergencia, la red de distribución del acueducto se mantuvo estable y sin daños estructurales, y el suministro de agua fue normalizado en poco tiempo.

Villamaría superó emergencia en su acueducto gracias a obras de blindaje y protocolos de contingencia y el trabajo de una cuadrilla de operarios.

Infraestructura en constante mejora

Actualmente, el acueducto trabaja en la construcción de un nuevo tanque desarenador con capacidad y eficiencia superior, diseñado para separar el material de arrastre antes de que llegue a la planta de tratamiento. La obra tiene un avance del 65% al 70% y representa una inversión cercana a los 2.000 millones de pesos.

“Este nuevo desarenador ayudará a reducir la cantidad de lodo que llega desde la bocatoma a la planta. Es tecnología de punta que permitirá superar definitivamente este tipo de contingencias”, afirmó el gerente.

La planta actual tiene una capacidad de tratamiento de hasta 180 litros por segundo, cifra suficiente para cubrir la demanda en horas pico (entre 6:00 a.m. y 8:00 a.m. y entre 1:00 p.m. y 6:00 p.m.). Durante las horas valle, el sistema reduce su operación a cerca de 80 L/s para permitir el almacenamiento en los tanques municipales.

En total, Villamaría cuenta con cinco tanques de almacenamiento, con capacidades que van desde los 300 hasta los 1.050 metros cúbicos, distribuidos estratégicamente en sectores como Tejares, La Pradera y Coloya. Además, se construye un nuevo tanque de 750 metros cúbicos en convenio con una firma constructora, lo que permitirá atender la expansión urbana sin afectar el servicio.

Los trabajos han permitido ir liberando la barrera que protege la bocatoma de la empalizada que estuvo a punto de superarla.

Agua potable garantizada

El gerente aseguró que, incluso en condiciones de alta turbiedad, el agua que llega a los hogares es segura para el consumo humano: “Cuando sale de la planta, el agua cumple con todos los parámetros de potabilidad. Si en casos excepcionales llega con partículas, se recomienda dejar correr el grifo unos dos minutos para estabilizar la red”.

Además, indicó que no existen restricciones para nuevas construcciones (edificios y/o conjuntos habitacionales) en el municipio en lo que respecta al suministro de agua, siempre que se cumplan las exigencias técnicas, como la construcción de tanques de almacenamiento propios.

“La producción de agua la tenemos garantizada. Lo que hacemos es exigir a las constructoras que instalen su infraestructura completa, y nosotros nos encargamos de administrar el servicio”.

Villamaría ha invertido de forma sostenida en el fortalecimiento de su acueducto durante los últimos cinco años. Estas acciones han permitido enfrentar emergencias naturales sin cortes prolongados ni riesgos para la salud pública.

“Hoy podemos decirle a la comunidad que hay completa normalidad y seguridad en el servicio. Siempre y cuando el clima no nos juegue en contra, estamos preparados para garantizar el suministro”, concluyó Marín Restrepo.

 

Temas Destacados (etiquetas)